Capacidad de discernimiento en el arte

14 06 2018

Esta cualidad es algo que desgraciadamente no abunda, especialmente cuando se trata de valorar artísticamente, arte abstracto, vanguardista o contemporáneo en sus múltiples versiones. Y esta capacidad analítica que se adquiere con una sensibilidad, que a su vez se ha obtenido en base a muchos años de estudio, visionado de muestras expositivas, de documentación y de formación histórica y técnica, nos dará la capacidad de discernir, enjuiciar y analizar obras de los más diversos estilos, pero para hacerlo con justicia y con criterio propio, ya que el arte y sus gustos y críticas siempre son indefectiblemente subjetivos, tendremos que hacer uso de nuestra propia sensibilidad ya despierta y consolidada con una fuerte base de formación, entonces es cuando una persona experimentada en el arte, con un simple vistazo vera, si estamos ante una verdadera obra de arte o ante algo falsamente artístico, que se nos pretende colar de rondón, por el amplio coladero de ciertas vanguardias, donde todo vale, unas veces respaldado por un poderoso marketing, o por opiniones de comisarios o curadores interesados e intoxicados por un exceso de vanguardismo a ultranza, o lo que es peor de intereses espurios otras, y esto es muy común, haciendo seguidismo de corrientes, modas y mercadeo, lo cual es intoxicación artística muy negativa que adquieren y trasmiten al personal menos avisado.

Igualmente observo perplejo, como muchas personas con formación artística de lo más variado, defienden a determinados artistas de cierto renombre, simplemente por el hecho de haber conseguido una fama o de figurar en algunos libros de historia del arte, dando marchamo de calidad a toda su obra, cuando en multitud de ocasiones, tienen obras indefendibles con argumentos sólidos, haciendo seguidismo de criterios ajenos que no siempre fueron justos, y que si hiciésemos abstracción de la famosa firma que los acompaña serían totalmente vilipendiados.

En conclusión, actualmente está vigente, el todo vale, la falta de sensibilidad y discernimiento, el marketing salvaje, la degeneración, politización y prostitución del arte, todo ello avalado por la interesada retórica de algunos comisarios y los intereses comerciales primando sobre los valores artísticos reales.

Pedro Ortiz Olivas

(Editorial del mes de enero de 2018 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Lamentable carencia de sensibilidad

14 06 2018

Todos los artistas alicantinos que conocemos el Museo dedicado a nuestro Presidente de Honor Fernando Soria, ubicado en San Juan, por expreso deseo de nuestro apreciado Fernando, el cual en un rasgo de generosidad y filantropía dejo toda su obra y colección particular,( en la que hay de importantes pintores y que en su conjunto supone con sus 418 cuadros un legado artístico de gran valor), al pueblo de San Juan ,donde vivió muchos años hasta su fallecimiento, por el gran cariño que le tenía a la localidad.

Fue una gran alegría para todos los amantes del arte y la cultura alicantina asistir a su multitudinaria inauguración, igualmente nos regocijamos con las múltiples actividades que se realizaban en el Museo, como exposiciones temporales, conciertos la creación de un certamen nacional de pintura, con importantes participaciones, y otras actividades.

Un reducto de arte y cultura que cualquier localidad hubiera anhelado contar con su ubicación, ya que supone un impagable patrimonio artístico y cultural para la localidad que goza con su posesión, e implica multitud de visitas de foráneos amantes del arte que se desplazan a la Villa de San Juan a contemplar y admirar tan valioso legado, y me consta que ha sido visitado por gentes venidas de los más diversos países y puntos de nuestra geografía, y van a una localidad que no es especialmente turística, con lo cual esas visitas redundan en un mayor conocimiento de la localidad. Por todo ello sorprende que los responsables de Cultura del Ayuntamiento de San Juan, en una muestra de falta de sensibilidad hacia el arte, la cultura y el gran gesto del insigne Fernando Soria, hayan decidido que se clausure dicho museo.

Se colige de ello, que quien esto decide, no valora lo que tiene el pueblo de San Juan, y somos muchos los que pensamos que adolecen de nula sensibilidad artística y gestión cultural.

Ni la Villa de San Juan ni los alicantinos amantes del arte se merecen esto.

Pero seguro que semejante legado encontrará una ubicación donde se respete más y mejor.

Pedro Ortiz Olivas

(Editorial del mes de diciembre de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Menos esnobismo y más objetividad

14 06 2018

Sabido es que los franceses con su chauvinismo siempre vendieron hipervalorando su arte, posteriormente cuando el centro del arte mundial se trasladó a Nueva York, todo lo que triunfa allí, tiene el éxito asegurado a nivel mundial, y conocidas son las manipulaciones del marketing y sus espurias artimañas, que a veces sólo se sustentan en una epistemología muy tergiversada, falsa y demagógica, apoyada por alguien que ya goza de un prestigio en el mundo del arte.

Y por el contrario, si de algo hemos pecado en general los españoles y ciertos sectores de la intelectualidad y del mundo de las artes, y por ende defecto contagiado al pueblo hispano, ha sido un contagio de un exceso de valoración de lo foráneo e infravaloración de lo autóctono, todos podríamos citar multitud de ejemplos.

La R.A.E. define al snob como persona que imita con afectación las maneras, opiniones, etc. de aquellos a quienes consideran distinguidos, y el exceso de influencia que causan en multitud de personas, curadores, críticos, galeristas y público distinguido por su afición artística, es exagerado, consiguiendo un mimetismo en el pensamiento y en las valoraciones de ciertos artistas, que algunos son simplemente un bluff, privando a muchos agentes culturales de un criterio propio y objetivo, al margen de un pensamiento único, que a veces puede resultar políticamente incorrecto, al no coincidir con los grandes prebostes del arte.

El origen de la palabra snob es una contracción de la frase latina “sine nobilitate” (sin nobleza).

Es decir que al actuar con exceso de snobismo no actuamos noblemente y ateniéndonos a la objetividad que haga justicia a lo que sometemos a un juicio crítico, que esté en correspondencia con el valor intrínseco artístico, de lo cual estamos opinando.

Y este gran defecto, está cada vez más extendido entre las personas influyentes en el mundo del arte, resultado de una intoxicación por parte de otros a los que atribuyen una credibilidad indiscutible, como si fueran infalibles por su status social dentro del mundo del arte, y les aseguro que no es siempre así por razones varias y discutibles.

Pedro Ortiz Olivas

(Editorial del mes de noviembre de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Comentarios a raíz de la publicación del escrito de Jesús Saorin

14 06 2018

En términos generales no le falta razón al amigo, compañero y gran artista Jesús Saorin, entonces sin ánimo de ser exhaustivo, si me gustaría hacer algunos comentarios a su escrito, en el fondo bien enfocado y diciendo verdades como puños, pero me parece conveniente hacer algunas matizaciones sobre el espinoso y controvertido mundo del arte y su estado actual.

Plantea, el amigo Saorin ¿qué es arte?. Gran pregunta sobre todo en los tiempos actuales, en los que los prebostes del arte, han dado carta de naturaleza a cualquier patochada, ocurrencia o para decirlo sin ambages, basura desechable apoyada en un poderoso marketing, pero ya no estamos hablando de arte, como se ha venido haciendo desde hace siglos, sino de mercancías con fuerte poder especulativo, destinado a multimillonarios snobs, que no persiguen el placer de poseer algo bello, sino la de algo que puede generarles fuertes plusvalías, está claro que ya hablamos de una tergiversada y prostituida visión del arte, alguno ya ha perdido gran cantidad de dinero con estas ocurrencias, paradigmáticos ejemplos de este tipo de performances son los cotizadísimos Damian Hirst y Jeff Koons.

Hasta principios del siglo XX, el arte fue evolucionando de forma moderada, aunque siempre discutida, por los más ortodoxos críticos o entendidos de cada momento, pero los nuevos ismos fueron aceptados rápidamente y su reconocimiento y aceptación popular fue internacional y perdura en el tiempo, como fue el impresionismo, que tan profundamente caló en todos los estratos sociales, incluidos gente con escasos conocimientos artísticos, y la razón es bien sencilla y está de acuerdo con el concepto del arte que se tenía durante siglos, el arte es algo bello, que el artista ha plasmado de tal manera la realidad o la naturaleza, que lo plasmado nos trasmite unas emociones y sensibilidad mayor que si viéramos en la realidad lo plasmado, pues con la pintura no se plasma solamente un paisaje, una figura o unos objetos o naturalezas muertas, sino que con la manera de plasmarlos, podemos ver si el espectador es avezado, algo de la personalidad del autor, de su estado anímico y de su personalidad, porque un buen cuadro, para tener calidad, debe trasmitirnos emociones, aunque puedan ser de muy distinto cariz, pero no dejarnos impasibles, porque en tal caso, la obra no cumple con la principal premisa que debe tener toda obra de arte, que es la de establecer un dialogo o comunicación con el espectador.

Naturalmente lo anteriormente expuesto es mucho más fácil y asequible para el gran público y las personas menos cultivadas en cuestiones artísticas, con la pintura figurativa o realista, con las vanguardias y la abstracción el tema es mucho más dificultoso, requiere de una maduración de sensibilidades, información, lecturas y un bagaje cultural, para despertar otras sensibilidades y a la vez, saber distinguir muy bien que vale y que es un camelo, obra de un diletante oportunista, los cuales abundan y se esconden y acomodan en las vanguardias, porque en esas manifestaciones plásticas, aunque se tengan fuertes carencias de oficio artístico, pero con buenos padrinos es relativamente fácil colar gato por liebre, especialmente para los menos avezados, de ahí la gran importancia de estar muy bien informado de toda la historia del arte, de las circunstancias que han rodeado cada nuevo movimiento o ismo, e incluso de la particular peripecia vital, de los artistas más prominentes de cada época o de cada ismo nuevo, para poder discutir y rebatir con propiedad y autoridad con los muy variados

Prebostes y personajes que a veces han encumbrado a artistas que no se lo merecían tanto, en detrimento de otros, que se perdieron en el ostracismo por carecer de los elogiosos y demagógicos argumentos en defensa de determinados artistas, y esto ocurre ahora y ocurrió en el pasado, pues los intereses espurios de los críticos no es algo nuevo, y por desgracia hay muchos colegas y amantes del arte, que por el simple hecho de estar en los libros de historia, conceden un marchamo de calidad y un status artístico totalmente injusto, bien es verdad que para gustos los colores, y que si hay algo verdaderamente subjetivo es la crítica de arte.

Fue a principios del siglo XX cuando se dieron una sucesión de revoluciones artísticas, que dieron el pistoletazo de salida hacia nuevas formas de expresión y que en muchos casos constituyen la génesis, el origen y la influencia de una degeneración del arte, que ha llegado hasta nuestros días, en un ambiente de eclecticismo total, en el cual todo vale, avalado por los sabiondos, ciertos gestores culturales, comisarios o curadores, galeristas, críticos y hasta políticos sin los conocimientos pertinentes, para desempeñar con propiedad y conocimiento de causa una labor cultural coherente.

Gran parte de la gente cree, que el gran revolucionario fue Picasso y sin quitarle su importancia histórica. Ha tenido más influencia en los disparates que vemos actualmente como obras de arte, el Dadaísmo y Marcel Duchamps con sus readymade y su famoso urinario “La fountaine”,luego aparecieron los performances, el arte conceptual, las instalaciones, los videos y mil maneras de expresión, que como los del movimiento Fluxus decían que todo es arte y que cualquiera puede ser artista, con lo cual personalmente no estoy de acuerdo, para mí un artista tiene que tener unas cualidades innatas y luego desarrollarse y perfeccionarse para una vez maduro desembocar en un estilo propio que le distinga y aporte valores personales en su manera de hacer.

No quiero olvidar la revolución y negativa influencia que todavía se deja notar del Suprematismo de Malevich, al cual muchos copian y emulan descaradamente y algunos jurados, que no saben de la misa la media, los seleccionan como si fuera algo extraordinario y con integrantes en el jurado, profesores en historia del arte, incomprensible, o algún otro emulando a Rothko.

Considero imprescindible para una amplia visión y enjuiciamiento objetivo del arte una cultura y conocimiento de los principales movimientos que se han dado, su razón y su valía, acompañados de los imprescindibles conocimientos prácticos , como son dibujo, perspectiva, composición y colorido, pues por mucha erudición que se posea en historia del arte, sí sólo es teórica se adolecerá de algo básico para juzgar con objetividad ciertas obras de arte y de esa manera, con esas carencias vemos y oímos avalar disparatadamente bodrios monumentales.

Viene pues al caso de lo recientemente expuesto, la falta de formación e incoherencia de ciertos jurados repartidos por toda la geografía mundial.

En cuanto al estado del arte y el interés por el mismo por el público en general es lamentable, debido a la falta de cultura e interés artístico del público, cada vez más alarmante, un pasotismo generalizado, una vida basada en el hedonismo superficial, unas generaciones que prefieren las paredes en blanco, en vez de tener obras de arte que hablan de la cultura y sensibilidad de quien las posee y las exhibe orgulloso en su casa, pero claro para que eso

ocurra y se sienta esa necesidad, hay que inculcarlo desde la infancia y adolescencia y me temo que salvo excepciones no se hace, vivimos en una sociedad que va perdiendo valores desgraciadamente, y esto se manifiesta muy a menudo en un arte degenerado y que será fácilmente desechable.

Por lo que respecta al comentario de los certámenes de pintura rápida, lamento no estar de acuerdo, nunca llegaran a poderse hacer obras de envergadura que requieren de reposo y meditación y más dedicación, pero sí que pondrán de manifiesto la habilidad adquirida en la ejecución y el oficio, habiendo visto estupendas obras, plenas de frescura y expresividad, realizadas en unas horas, resultando verdaderas obras de arte, con el mérito añadido de haberlas resuelto en unas pocas horas.

Para concluir, quiero manifestar claramente que estoy a favor de todos los estilos y realizaciones plásticas, siempre que tengan calidad, el quid de la cuestión es saber apreciar donde está y donde no dicha calidad artística.

Pedro Ortiz Olivas

(Editorial del mes de septiembre de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Matizaciones sobre surrealismo

14 06 2018

Se habla e identifica en exceso, como corriente artística que se fundamenta en lo onírico y habría que aclarar, que más que los sueños que se tienen durmiendo, harto difíciles de reproducir y plasmar, por no decir imposible, habría que hablar con mucha más propiedad de unas interpretaciones plásticas, entendidas como experiencias cuyo origen parte de un plano distinto al de la vida consciente, que al conocerse y plasmarse, enriquecen el psiquismo.

Tiene para mí, como para el ideólogo André Bretón mucha más importancia el automatismo, es decir, la creación libre y espontánea de la imaginación, la intuición y la atención suspicaz a nuestro inconsciente. André Bretón decía: “El surrealismo es automatismo psíquico puro, por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, escrito o de cualquier otro modo el funcionamiento real del pensamiento”.

Quizás por la falta de asimilación clara de lo anteriormente expuesto, hay quien no considera a Joan Miró entre los más destacados surrealistas.

Precisamente el surrealismo tuvo sus orígenes en el movimiento Dada, que basaba entre otros principios su ideario y forma de hacer en el automatismo, punto de coincidencia con el surrealismo.

Concluyamos pues, que la palabra clave más apropiada para describir el surrealismo, es con mucho el AUTOMATISMO, y más que de sueños propiamente dichos, cuando se hace referencia a lo onírico, sería más apropiado hablar de ensoñación como “suceso, proyecto, aspiración o cosa que se anhela o se persigue, pese a ser muy improbable que se realice y en el que se piensa con placer”. Y que los surrealistas plasman con plena libertad y automatismo.

Miró decía “yo me dejo sorprender a mí mismo” con sus pinturas plenas de automatismo.

Pedro Ortiz Olivas

(Editorial del mes de octubre de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





La importancia del difuminado

11 02 2017

Ya me referí en otros editoriales, a la importancia del dominio del dibujo y del color como bases fundamentales en las que se debe sustentar todo buen artista que se precie, a lo cual quiero añadir que, para conseguir una buena realización, especialmente si es figurativa o realista, es condición sine qua non, el dominar la técnica del difuminado, la cual empezaron a denominar en el Renacimiento sfumato, y que atribuyeron su inicio a Miguel Ángel, y no es otra cosa que, tanto en el dibujo como en pintura, la suave degradación tonal o transición entre un color y otro, dotándolo así al objeto representado de realismo, naturalidad y un efecto visual de más calidad y credibilidad, quitándole la tosquedad de aquellas realizaciones que, bien por impericia u otras razones, no lo realizan, como comenzaron con el postimpresionismo y el fauvismo, pero esa es otra historia y otros estilos. Si uno quiere aprender bien a dibujar y pintar, aunque posteriormente evolucione hacia formas de expresión más vanguardistas, debe dominar el difuminado, si no, sus realizaciones serán toscas o defectuosas desde un punto de vista de realización ortodoxa, y esto es imprescindible, para los que están en proceso de aprendizaje, formación o perfeccionamiento, cuando esto lo tengan dominado, tiempo tendrán de experimentar y evolucionar si se sienten llamados por otros derroteros expresivos, pero aun así, incluso si se decantan por la expresión abstracta, el haber dominado el famoso sfumato, les hará conseguir realizaciones de mayor calidad, es algo que yo he podido constatar en la práctica y que siempre recalco a mis alumnos, no hay un buen pintor si no domina el difuminado.

Algunos críticos e historiadores han ponderado a determinados artistas erróneamente con graves carencias en este sentido por desconocimiento por ambas partes de dicha técnica.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de febrero de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Conocerlo es amarlo

6 01 2017

Como con las personas, ciertas actividades y cosas, ocurre igualmente con el arte: no se puede amar con pasión y a la vez con capacidad de valoración aquello que no se conoce.

Es pues preciso que aquellos que sienten cierto interés por el arte en sus distintas manifestaciones, y más concretamente en la pintura, dediquen algún esfuerzo a enriquecerse profundizando en el conocimiento artístico, de épocas, estilos, evoluciones, autores y técnicas varias. Todo ello se puede hacer con libros, asistiendo a conferencias, visitando museos, a ser posible con visitas guiadas o acompañados de alguien autorizado que pueda aclarar dudas varias y que enseñe a mirar y aprehender de lo que se presenta ante nuestros ojos.

Pues bien, lo que tratamos de hacer en la tertulia del arte de los jueves que celebramos en la Asociación de Artistas Alicantinos es hacer una completa disección de los artistas que son motivo de nuestras tertulias, explicando técnicas, estilos y evoluciones, méritos y deméritos del artista en cuestión, en definitiva, enriquecernos y divulgar el arte y los artistas, ampliar conocimientos de los muy conocidos y dar a conocer otros menos conocidos, ampliando así el espectro y la amplitud de miras en cuanto a gustos. Esto es especialmente importante con las vanguardias del siglo XX, ya que lo muy evidente es fácilmente asimilable, no así la abstracción y otras vanguardias que requieren de un mayor y más profundo estudio, conocimiento, con el fin de despertar sensibilidades nuevas, es decir aumentar la amplitud de miras con respecto al arte.

Y esta es una actividad gratificante, enriquecedora para todos y que está abierta al público en general, tratamos de todos los estilos, para conocerlos mejor, aunque algunos no nos gusten, pero es conveniente conocerlos, porque ocupan un lugar en la Historia del Arte.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de enero de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Lo que debería hacer un jurado… que sea respetable

3 12 2016

Partamos de la base que ser jurado y actuar con objetiva justicia es difícil, pero no imposible.

Tras asistir a la entrega de premios del Certamen Pastor Calpena de pintura, me veo impelido a comentar cómo debe actuar un jurado para hacerlo aceptablemente bien, cosa que allí no se dio ni por asomo, desprestigiándose con tamaña actuación.

Primero se deben seleccionar obras con un mínimo de calidad, sean del estilo que sean, y de las más variopintas técnicas, pues no por ser vanguardistas todo vale.

Premiar de lo bueno, lo mejor y, si existiera, lo excelente.

Dentro de lo mejor, lo más artístico, y dentro de esto, lo más original o aquello que por su expresividad, más emociones, fuerza y expresividad trasmita al espectador, nos cuente una historia o trasmita un mensaje que conecte de manera irrefutable con todo el que contempla la obra. Si lo hace, es que ha realizado una obra con garra y calidad.

Así mismo, se deben rechazar aquellas otras obras del estilo que sean, que nos dejan indiferentes o se observa claramente que no hay un sentimiento ni un mínimo de profesionalidad en su ejecución, sino que es un trabajillo manual de experimentación y si cuela… ¡qué bien! No deberían aceptarse -y mucho menos premiar- esperpentos, que ofenden la sensibilidad de buenos y contrastados artistas con sus trabajos de largas trayectorias.

Me consta la participación de varios artistas de ese calibre, que son compañeros de la A.A.A. Y su enfado ante lo seleccionado, y peor aún, lo premiado.

Panorama sombrío artísticamente y que dice muy poco en favor de dicho certamen.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de diciembre de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





La mirada del artista

28 02 2016

Es indudable que el maestro o pintor que ya está hecho profesionalmente y domina las técnicas básicas del oficio, dibujo, perspectiva, colorido, composición, etc, cuando mira a su alrededor, ya sea naturaleza, u objetos o fotografías, las ve con otros ojos a los del profano o mero amante del arte o neófito y enseguida saca conclusiones sobre lo que es pintoresco o simplemente sería una foto más, porque debido a su oficio sabe por experiencia lo que resultaría lucido y tendría un buen efecto una vez pintado, resultando atractivo o simplemente sería un trabajo que, aunque se hiciese bien, no quedaría con dicho lucimiento resultando un trabajo soso, y en la pintura debemos buscar la atención del espectador para que se dé esa comunicación, ese dialogo sordo entre obra y espectador, y todo lo dicho anteriormente. Lo sé por experiencia, ya que al llevar unos cuantos años como profesor de pintura, es muy frecuente que alguno de mis alumnos me propongan pintar precisamente algo que en fotos puede quedar medio bien, sin más, pero que no resulta pintoresco, aunque tenga mérito el pintarlo de forma digna, pero no resultaría atractivo.

Igualmente cuando uno domina los rudimentos del oficio, con una mirada verás si hay calidad o por el contrario hay fallos de dibujo, colorido o composición, porque la mirada del artista es muy analítica y crítica, detectando fallos y virtudes, cosa que a los neófitos o profanos, incluso a ciertos comisarios, al no dominar las técnicas, les pasan inadvertidas, ya que el que no sabe es como el que no ve. De ahí los dislates de los neófitos e igualmente de algunos comisarios en cuanto a fallos o selecciones. No basta con saber algo de historia del arte. Para ser objetivo hay que conocer la técnica, si no se cae en la incoherencia e injustos procederes por parte de jurados, que a los artistas con conocimientos artísticos e históricos tanto nos hacen sufrir a veces al ver que se ponderan y seleccionan auténticas birrias por adolecer algunos comisariados de alguna o de toda cualidad indispensable para hacerlo bien. El artista ve lo que el que no lo es mira y no lo ve.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de marzo de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Los curadores de arte

20 11 2015

Es ésta una denominación que se ha puesto de moda, un nuevo neologismo para denominar a los comisarios de arte en los últimos tiempos, una nueva forma estúpida y mucho más esnob que la de comisario, porque así parece más moderno y cosmopolita.

Bien, puestos a hablar de éstos, los hay que están verdaderamente autorizados (por conocimientos técnicos, históricos y culturales) para desempeñar tan delicada función, pero observo con desagrado la cantidad de semienterados que, porque tienen algunos conocimientos historicistas del arte o de alguna labor o función de cargo relacionada con el tema, ejercen como tales, pero que, al carecer de los indispensables conocimientos técnicos y desempeñar labores de comisariado o de jurado en certámenes artísticos de distinto nivel, cometen verdaderos disparates con sus decisiones incoherentes y altamente injustas, dando carta de naturaleza, por las nefastas influencias de lo que se lleva, del amiguismo o de otros intereses inconfesables, a verdaderos bodrios en el sentido artístico, despreciando obras que merecían haber sido seleccionadas con mucha más lógica. De esto derivan dos consecuencias: la desilusión de los no seleccionados cuando comparan el mérito artístico de su obra rechazada con alguna de las seleccionadas, y, por otra parte, la puesta en evidencia de su mal proceder por defecto de formación y porque, a veces, ciertos organismos designan a componentes de jurados a personas sin la cualificación debida.

Esto se da por doquier, y en Alicante abunda…. pero no hay que tomarlo demasiado en cuenta, pues dada la poca repercusión de todo lo que se produce artísticamente en nuestra provincia, el que no te seleccionen no te quita nada y puede darte… pues una pequeña satisfacción personal, pero muy poco prestigio a nivel nacional.

De esta pequeña reflexión se puede sacar la conclusión de que actualmente el arte en general -y esto es a nivel mundial- está degenerado, politizado y prostituido por muy diversos intereses, resultando un corrupto mercado, donde desgraciadamente no brillan los mejores.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de diciembre de 2015 de la Asociación de Artistas Alicantinos)