Motivaciones del pintor

2 07 2016

Para mucha gente que pinta, la pintura es solamente una afición para entretenerse. A mí particularmente me molesta que me digan que tengo un bonito hobby, porque yo me siento pintor y artista desde siempre y luchando por ser mejor, por dar a conocer mi obra, por investigar, por evolucionar o crecer como artista, esto último debe de ser la máxima preocupación del pintor sincero y para eso debe de ser muy autoexigente consigo mismo, y estudiar y meditar sobre lo realizado y lo que quiere hacer o comunicar.

En un principio, -es normal- yo era un adolescente cuyo principal objetivo era dominar las dificultades que se planteaban por falta de oficio. Una vez adquirido éste, los derroteros y estilos, así como la temática serán muy distintos, según la personalidad de cada uno. Hay quien quiere plasmar a toda costa las cosas bellas, o mejor aún, hacen bello lo que pintan, independientemente del motivo. Pero hay quien pinta cosas tanto figurativas como abstractas, que no trasmiten nada, y eso es lamentable, peor todavía si por mala ejecución causan rechazo en aquellos que tienen sólidos conocimientos. Si nos piden opinión se debe decir la verdad siempre, pero de forma constructiva explicando aquello que se puede mejorar, cómo y por qué, para no herir sensibilidades, es decir, crítica constructiva.

Por otra parte, hay pinturas que nos trasmiten un mensaje, que nos hablan, que son una llamada de atención, son obras más profundas, para las cuales hay que estar más preparado, son pinturas trascendentes frente a la comercial, aunque sea de calidad, pero más intrascendente, por ser menos creativa. Los grandes genios de la pintura siempre dejaron el academicismo, el preciosismo y lo cambiaron por la fuerza expresiva o el mensaje de la segunda lectura. Por eso para los que nos sentimos pintores, no simples aficionados, estamos ávidos de leer y estudiar a mayor número de artistas de todos los tiempos, somos estudiosos del arte nunca satisfechos con lo que ya sabemos, porque nos damos cuenta de cuanto nos queda por aprender nunca se acaba, y hay que conocerlo todo aunque no nos guste. Así se abrirá nuestro punto de vista y nuestra cultura artística.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de julio de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





El arte de especular

2 07 2016

Es paradójico que cuando estalló la burbuja económica e inmobiliaria mundial, la especulación sostenida sobre el arte contemporáneo de grandes y famosos “artistitas” súper cotizados como Damien Hirst, Jeff Koons, Andy Warhool y otros pocos continuaba y aumentaba la burbuja disparatada de sus cotizaciones y, sin embargo, los artistas modestos no conocidos a estos niveles empezaron a pasarlo muy mal, porque no conseguían vender sus obras. Todo esto obedece a varias razones, como que unos cuantos millonarios idiotas gastaban un dinero obtenido fácilmente y se invertía en arte contemporáneo, más por amor a las plusvalías que pensaban obtener que por verdadero amor al arte, y por añadidura, la mayor parte de estas obras muy cuestionables desde el punto de vista artístico, y cuyas cotizaciones en subastas como la de la casa Sotheby’s estaban con frecuencia manipuladas y sobrevaloradas con pujas promovidas por propietarios de obras de estos autores que no querían ver cómo descendían las cotizaciones de sus obras. Se comenta que de los miles de serigrafías de Andy Warhool, un tal Mugrabi controlaba los precios al poseer alrededor del 9 % de su obra, con lo cual, como los accionistas mayoritarios, tenía en su mano el controlar el mercado (por cierto, Warhool decía que hacer dinero es arte, pero todo empezó a cambiar el 17/10/2008, día en que Sothteby’s tuvo una jornada catastrófica de ventas, y ese año declaró pérdidas de 83 millones de dólares).

Esto es una manifestación de lo prostituido y manipulado que está el mundo del arte contemporáneo, pues el arte clásico no puede cambiar de manos tan fácilmente y raramente se ve a grandes firmas envueltas en esta especulación desbordante. Los culpables son las grandes galerías como White Cube, marchantes elitistas, especuladores millonarios y una avaricia nauseabunda que ha ido encumbrando a unos señores que no tienen una obra que ni de lejos valga las cantidades por las que compran. El mérito y la suerte es haber conseguido meterse en ese mundo de mercantilismo y marketing sofisticado para hacerse multimillonarios. Creo que Warhool tenía razón en lo citado anteriormente.

Todas las burbujas terminan por estallar y esta no será una excepción.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de junio de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





El advenimiento del arte abstracto

14 05 2016

Desde el Renacimiento, con la introducción de la perspectiva y de una mayor perfección en la realización de las obras pictóricas, que culmina con el realismo de Courbet, comienza una etapa de ruptura con todo lo anterior y la ortodoxia académica, dándose distintos ismos. El primero, el impresionismo, luego, el postimpresionismo, del que se deriva el fauvismo con su máxima figura Cézanne, considerado el padre de toda la pintura moderna, al que siguió Matisse, y posteriormente se llega al cubismo con Picasso, Braque y Juan Gris como los más destacados de este ismo. Pues bien, fue justamente la llegada del cubismo, sobre todo el analítico, también denominado cubismo hermético, por la dificultad de interpretación ,junto con la extensión de la fotografía a principios del siglo XX con la que se consiguió una reproducción totalmente fidedigna de las imágenes, lo que finalmente supuso que el arte buscara otros derroteros y formas de expresión plástica, desarrollándose distintos tipos de abstracción y un camino franco hacia un arte totalmente libre de ataduras académicas, que llega hasta nuestros días con los ready mades, performances, instalaciones, arte conceptual y otras obras de difícil catalogación.

La fotografía dio pie a todo esto, pero cada vez más es considerada como otra modalidad dentro de las artes plásticas, habiendo cobrado hoy un gran protagonismo, con técnicas mixtas de manipulación con ordenador y consiguiéndose realizaciones asombrosas, y en otras ocasiones mezclando fotografía y pintura. Todo vale si el resultado es satisfactorio e impactante y realmente así es muchas veces.

Actualmente y paralelamente se dan en abundancia obras hiperrealistas que se confunden con el mimetismo fotográfico. En fin… vivimos un tiempo de gran eclecticismo.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de mayo de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Los juicios de valor y sus distintos planteamientos

7 04 2016

Con motivo de la última tertulia, en la que debatimos sobre el ínclito y controvertido Emilio Varela, considero oportuno las siguientes reflexiones:

Vaya por delante que toda opinión es respetable, porque contra gustos no hay disputas, pero bien es verdad, que aunque cuando se hace una valoración crítica sobre un artista es realmente difícil ser totalmente objetivo, unas opiniones están cargadas de más subjetivismo (actitud de quien juzga según sus opiniones personales y ve la realidad solamente a través de su afectividad), y otras no se dejan obnubilar por los comentarios de ciertos personajes conocidos e interesados u obnubilados por oscuros intereses, se atienen más al objetivismo (doctrina según la cual el valor de los postulados morales es independiente de la opinión o conciencia de los individuos) atendiendo más a la realidad objetiva, intrínseca a la obra en tela de juicio.

Por ejemplo, si Varela tenía graves fallos de dibujo y desconocimiento de la perspectiva, esto es una realidad visible en muchas obras suyas; si tenía una paleta de colores sucios, como si no daba volumen a sus creaciones, ni profundidad, son realidades objetivas.

Si el artista Eduardo Lastres y otros lo califican como el mejor y más importante pintor de Alicante y Valencia en la primera mitad del siglo XX, esto, aparte de ser muy subjetivo, es una exageración y un despropósito como juicio de valor, pues supone dejar en muy mal lugar a sus maestros como Sorolla y otros muchos coetáneos estupendos, no siendo nada objetivos.

Estas consideraciones no son estrictamente personales, sino compartidas con gente avalada y autorizada por sus carreras, sus conocimientos profundos de Historia del Arte y de las técnicas, pero que lo han enjuiciado desde la objetividad sin quitarle sus pequeños logros, como en algunos autorretratos y alguna obra en particular, con lo cual estoy de acuerdo, pero no lo subliman como otros al Olimpo de los grandes artistas, ni mucho menos.

Da la impresión de que hay desde hace décadas un interés poco claro en alzarlo a un puesto en la historia inmerecido, pero dada la escasa calidad, no lo están consiguiendo.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de abril de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





La mirada del artista

28 02 2016

Es indudable que el maestro o pintor que ya está hecho profesionalmente y domina las técnicas básicas del oficio, dibujo, perspectiva, colorido, composición, etc, cuando mira a su alrededor, ya sea naturaleza, u objetos o fotografías, las ve con otros ojos a los del profano o mero amante del arte o neófito y enseguida saca conclusiones sobre lo que es pintoresco o simplemente sería una foto más, porque debido a su oficio sabe por experiencia lo que resultaría lucido y tendría un buen efecto una vez pintado, resultando atractivo o simplemente sería un trabajo que, aunque se hiciese bien, no quedaría con dicho lucimiento resultando un trabajo soso, y en la pintura debemos buscar la atención del espectador para que se dé esa comunicación, ese dialogo sordo entre obra y espectador, y todo lo dicho anteriormente. Lo sé por experiencia, ya que al llevar unos cuantos años como profesor de pintura, es muy frecuente que alguno de mis alumnos me propongan pintar precisamente algo que en fotos puede quedar medio bien, sin más, pero que no resulta pintoresco, aunque tenga mérito el pintarlo de forma digna, pero no resultaría atractivo.

Igualmente cuando uno domina los rudimentos del oficio, con una mirada verás si hay calidad o por el contrario hay fallos de dibujo, colorido o composición, porque la mirada del artista es muy analítica y crítica, detectando fallos y virtudes, cosa que a los neófitos o profanos, incluso a ciertos comisarios, al no dominar las técnicas, les pasan inadvertidas, ya que el que no sabe es como el que no ve. De ahí los dislates de los neófitos e igualmente de algunos comisarios en cuanto a fallos o selecciones. No basta con saber algo de historia del arte. Para ser objetivo hay que conocer la técnica, si no se cae en la incoherencia e injustos procederes por parte de jurados, que a los artistas con conocimientos artísticos e históricos tanto nos hacen sufrir a veces al ver que se ponderan y seleccionan auténticas birrias por adolecer algunos comisariados de alguna o de toda cualidad indispensable para hacerlo bien. El artista ve lo que el que no lo es mira y no lo ve.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de marzo de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Hiperrealismo: matizaciones

28 01 2016

El hiperrealismo es una tendencia radical de pintura surgida en EEUU a finales de los 60, pero fue el arte pop su precursor. Se dan en él una iconografía de lo cotidiano, imágenes neutras y estáticas. Y el Realismo Mágico, que se da hacia 1920, consiste en la introducción sin énfasis por un artista con un estilo aparentemente sencillo y preciso, de un elemento inesperado y lo improbable en una obra predominantemente realista, que crea un efecto maravilloso y deja al espectador desconcertado, aturdido o agradablemente maravillado.

La reacción hiperrealista en 1960 también despertó un nuevo interés en los antecedentes mágicorrealistas de los 20.

Con esta introducción quiero poner de manifiesto que Antonio López, del cual conozco bien su obra y evolución, está muy alejado del realismo fotográfico americano estático y sin alma, y algo más cerca del realismo mágico, porque lo que crea su pintura en el espectador es una ilusión óptica de la realidad, pero sin una reproducción mimética o fotográfica de las formas, como hacen muchos de los pintores que se han visto inspirados por él. Algunos reproducen fielmente todas las formas de una forma muy fidedigna o fotográfica, pero con un resultado frío y desangelado. Antonio López, que no se reconoce hiperrealista, con un análisis profundo y largo en el tiempo va captando y trasmitiendo con manchas unas sensaciones, un espíritu, un ambiente entroncado con la pintura Velazqueña, y a la vez hace un realismo actual y vanguardista, no relamido como el de tantos imitadores que le han salido.

Cuando se pinta hiperrealista, el autor no se puede permitir la veleidad de cometer fallos de dibujo o perspectiva ni de colorido o difuminado, como veo con frecuencia, porque llaman más la atención y desmerecen más si cabe.

En la pintura de Antonio López existe una meditación y estudio profundo, es pintura hecha desde el sentimiento y no una mimética reproducción de formas, sino manchas sugerentes. El cuadro perfecto no existe, pero sí su autoexigencia y capacidad de captación de detalles que quiere ir incorporando o modificando a lo largo del tiempo.

Considerar a Antonio López hiperrealista es encasillarlo demasiado. Es algo más.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de febrero de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Carencia y consuelo

24 12 2015

Es una realidad evidente y muy lamentable que en España, que es tierra muy prolífica en artistas plásticos de toda la vida, de gran prestigio mundial por su calidad y originalidad o genialidad (ahí está la historia para corroborarlo), donde hoy día abundan por doquier mucho más si cabe que en tiempos pretéritos artistas de gran valía, que, viviendo en el mundo de la comunicación y medios audiovisuales, no haya presente ni en televisiones públicas ni privadas un programa dedicado a las artes plásticas, a su debate y divulgación en horas de máxima visión, cuando ésta debería ser una obligación moral del Ministerio de Cultura. A cambio sí tenemos mucha telebasura, sobre todo en algunas cadenas, y claro, así nos luce el pelo: poca afición, poco conocimiento, menos coleccionistas… En fin, una pena lo del arte y los medios, gran carencia.

Afortunadamente, los alicantinos contamos con la cada vez más prestigiosa Asociación de Artistas Alicantinos, que con mucho trabajo e ilusión se ha ido ganando el respeto de instituciones, haciendo colaboraciones con ellas, de intelectuales y personalidades del mundo del arte, de la cultura, de la política y de gran número de artistas, algunos de ellos de gran nivel artístico, tanto en pintura, como en dibujo, escultura o fotografía. Todo este éxito obedece al gran número de actividades artístico culturales que la Asociación desarrolla: cursos varios, exposiciones, viajes culturales, conferencias por personas relevantes de la cultura alicantina, y una tertulia que se programa todos los jueves, donde tiene lugar un análisis profundo y un debate de artistas de toda índole, enriqueciéndonos culturalmente y divirtiéndonos a la vez, todo un lujo que no se había dado en Alicante hasta ahora con la profundidad que lo hacemos.

Y no quiero dejar de mencionar las múltiples colaboraciones, donando obras, alimentos y juguetes de forma altruista cuando se nos solicita, y también en ocasiones como la gran comida de Navidad, donde nos divertimos y, con un poco de suerte, nos llevamos a casa alguna obra de arte donada con gran cariño y recibida igualmente.

Nuestra Asociación es nuestro consuelo y parte importante de los que amamos el arte.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de enero de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)








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