Asimilación de gustos estéticos

26 03 2017

Son muchas las personas que ocupan cargos ejecutivos en entidades con la finalidad de difundir las artes plásticas, que cada vez más y con un carácter impositivo, no siempre compartido por la ciudadanía de a pie, deciden ellos por éstos últimos qué es arte, qué tiene calidad y merece ser difundido y mostrado en museos y distintas instituciones. Y dentro de esta corriente, especialmente el llamado “arte conceptual”, resultado la mayoría de veces de un marketing muy poderoso y bien elaborado y su reflejo en los medios de comunicación, no digamos ya si están en los libros de historia del arte, entonces ya son muchas más personas las que los elevan al cielo de los intocables y de obligada veneración, salvo pecado de ser tachado de inculto o no versado en cuestiones artísticas.

Pues bien, como en botica, hay de todo, y hay gente que no merecería aparecer en los libros o en determinadas exposiciones de gran relevancia, en comparación con otros pobres, que no tuvieron suerte o medios para conseguir la tan ansiada promoción anhelada por todos los artistas, y el resultado final de todo ello es que cada vez más nos quieren imponer unos gustos los prebostes del arte, que nada tienen que ver con la aceptación generalizada del pueblo de estas corrientes pseudoartísticas, actuando de forma dictatorial y en círculos cerrados, viciados e intoxicados por publicaciones totalmente dirigidas por intereses espurios.

Un ejemplo elocuente en Alicante:

Gran afluencia de público a una magnífica exposición de arte realista actual, en la Fundación CAM, que otras exposiciones de tipo conceptual habidas en otros espacios, apenas tuvieron visitantes. La calidad se impone y el boca a boca funciona y mueve a la gente.

Conclusión: no dejemos que nadie, ni personas, ni publicaciones artísticas, decidan por nosotros qué es lo bueno; si es cierto que lo que se hace en arte es reflejo del mundo que vivimos y de sus valores… entonces estamos en franca decadencia.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de abril de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Sentido y sensibilidad

26 02 2017

Estos dos sustantivos son los que, bajo mi humilde punto de vista, deberían adornar y formar parte de los artistas, y por lo tanto, de sus obras plásticas, e igualmente aplicables para aquellos que se dedican a la gestión de obras, exposiciones, jurados de certámenes, comisarios o curadores, e igualmente a todos aquellas personas, como historiadores, críticos o comentaristas, y aún abundando más, a los amantes del arte que visitan asiduamente museos y colecciones o los que comienzan a formar su pequeña colección de arte.

Cuando hablo de sentido, se puede asimilar con coherencia en lo realizado, expuesto y seleccionado, y para que dicho sustantivo tenga fuerza propia, es ineludible el haber adquirido conocimientos imprescindibles para distinguir muy bien lo mediocre de lo bueno y, dentro de esto último, lo excepcional o lo genial, cosa nada fácil, y sobre todo en las vanguardias varias, donde tanto diletante y advenedizo, que no sabe realizar nada mejor, se esconde en tendencias que requieren poco o ningún virtuosismo, sino sólo atrevimiento apoyado en un demagógico discurso, y aquí entra en juego el término sensibilidad, por el cual se escapan y a la vez se delatan muchos, de cara a muchos espectadores con variopintas formaciones, gustos y sensibilidades. Cierto es que contra gustos no hay disputas, pero es aquí donde críticos y amantes del arte tienen la gran dificultad, en distinguir lo meritorio de lo que no lo es y que en las tendencias más extremas puede resultar esperpéntico, ardua labor para algunos excesivamente intoxicados por ideas extremas y también para aquellos que anclados en su excesivo conservadurismo cierran sus puertas y sensibilidad a nuevas formas de expresión más avanzadas.

Pero si un artista actúa con oficio bien aprendido y dentro de una coherencia evolutiva en el tiempo y por añadidura, pone su alma, sentimientos y sensibilidad, la calidad aflora y se hace evidente, incluso para los no muy avezados, pero aplicando a su vez sentido y sensibilidad, virtudes que desgraciadamente están ausentes en demasiadas ocasiones.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de marzo de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





La importancia del difuminado

11 02 2017

Ya me referí en otros editoriales, a la importancia del dominio del dibujo y del color como bases fundamentales en las que se debe sustentar todo buen artista que se precie, a lo cual quiero añadir que, para conseguir una buena realización, especialmente si es figurativa o realista, es condición sine qua non, el dominar la técnica del difuminado, la cual empezaron a denominar en el Renacimiento sfumato, y que atribuyeron su inicio a Miguel Ángel, y no es otra cosa que, tanto en el dibujo como en pintura, la suave degradación tonal o transición entre un color y otro, dotándolo así al objeto representado de realismo, naturalidad y un efecto visual de más calidad y credibilidad, quitándole la tosquedad de aquellas realizaciones que, bien por impericia u otras razones, no lo realizan, como comenzaron con el postimpresionismo y el fauvismo, pero esa es otra historia y otros estilos. Si uno quiere aprender bien a dibujar y pintar, aunque posteriormente evolucione hacia formas de expresión más vanguardistas, debe dominar el difuminado, si no, sus realizaciones serán toscas o defectuosas desde un punto de vista de realización ortodoxa, y esto es imprescindible, para los que están en proceso de aprendizaje, formación o perfeccionamiento, cuando esto lo tengan dominado, tiempo tendrán de experimentar y evolucionar si se sienten llamados por otros derroteros expresivos, pero aun así, incluso si se decantan por la expresión abstracta, el haber dominado el famoso sfumato, les hará conseguir realizaciones de mayor calidad, es algo que yo he podido constatar en la práctica y que siempre recalco a mis alumnos, no hay un buen pintor si no domina el difuminado.

Algunos críticos e historiadores han ponderado a determinados artistas erróneamente con graves carencias en este sentido por desconocimiento por ambas partes de dicha técnica.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de febrero de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Conocerlo es amarlo

6 01 2017

Como con las personas, ciertas actividades y cosas, ocurre igualmente con el arte: no se puede amar con pasión y a la vez con capacidad de valoración aquello que no se conoce.

Es pues preciso que aquellos que sienten cierto interés por el arte en sus distintas manifestaciones, y más concretamente en la pintura, dediquen algún esfuerzo a enriquecerse profundizando en el conocimiento artístico, de épocas, estilos, evoluciones, autores y técnicas varias. Todo ello se puede hacer con libros, asistiendo a conferencias, visitando museos, a ser posible con visitas guiadas o acompañados de alguien autorizado que pueda aclarar dudas varias y que enseñe a mirar y aprehender de lo que se presenta ante nuestros ojos.

Pues bien, lo que tratamos de hacer en la tertulia del arte de los jueves que celebramos en la Asociación de Artistas Alicantinos es hacer una completa disección de los artistas que son motivo de nuestras tertulias, explicando técnicas, estilos y evoluciones, méritos y deméritos del artista en cuestión, en definitiva, enriquecernos y divulgar el arte y los artistas, ampliar conocimientos de los muy conocidos y dar a conocer otros menos conocidos, ampliando así el espectro y la amplitud de miras en cuanto a gustos. Esto es especialmente importante con las vanguardias del siglo XX, ya que lo muy evidente es fácilmente asimilable, no así la abstracción y otras vanguardias que requieren de un mayor y más profundo estudio, conocimiento, con el fin de despertar sensibilidades nuevas, es decir aumentar la amplitud de miras con respecto al arte.

Y esta es una actividad gratificante, enriquecedora para todos y que está abierta al público en general, tratamos de todos los estilos, para conocerlos mejor, aunque algunos no nos gusten, pero es conveniente conocerlos, porque ocupan un lugar en la Historia del Arte.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de enero de 2017 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Lo que debería hacer un jurado… que sea respetable

3 12 2016

Partamos de la base que ser jurado y actuar con objetiva justicia es difícil, pero no imposible.

Tras asistir a la entrega de premios del Certamen Pastor Calpena de pintura, me veo impelido a comentar cómo debe actuar un jurado para hacerlo aceptablemente bien, cosa que allí no se dio ni por asomo, desprestigiándose con tamaña actuación.

Primero se deben seleccionar obras con un mínimo de calidad, sean del estilo que sean, y de las más variopintas técnicas, pues no por ser vanguardistas todo vale.

Premiar de lo bueno, lo mejor y, si existiera, lo excelente.

Dentro de lo mejor, lo más artístico, y dentro de esto, lo más original o aquello que por su expresividad, más emociones, fuerza y expresividad trasmita al espectador, nos cuente una historia o trasmita un mensaje que conecte de manera irrefutable con todo el que contempla la obra. Si lo hace, es que ha realizado una obra con garra y calidad.

Así mismo, se deben rechazar aquellas otras obras del estilo que sean, que nos dejan indiferentes o se observa claramente que no hay un sentimiento ni un mínimo de profesionalidad en su ejecución, sino que es un trabajillo manual de experimentación y si cuela… ¡qué bien! No deberían aceptarse -y mucho menos premiar- esperpentos, que ofenden la sensibilidad de buenos y contrastados artistas con sus trabajos de largas trayectorias.

Me consta la participación de varios artistas de ese calibre, que son compañeros de la A.A.A. Y su enfado ante lo seleccionado, y peor aún, lo premiado.

Panorama sombrío artísticamente y que dice muy poco en favor de dicho certamen.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de diciembre de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





30 10 2016

En algunas ocasiones me he quejado desde estas líneas del lamentable estado del arte y del poco interés por la pintura y artes plásticas en una ciudad del peso de Alicante. Y que era necesario ejecutar acciones varias, por parte de las instituciones, para que ese interés o inquietud por el arte germine debidamente y prolifere tanto en jovencitos como en adultos.

Por eso son muy interesantes y loables, con gran beneficio de la ciudadanía alicantina, actividades como las jornadas de pintura que desde hace años se llevan celebrando en la Plaza de Gabriel Miró, con la colaboración del Ayuntamiento, creando un gran ambiente donde respirar y vivir el arte al aire libre y trabajando con los niños, para inculcarles el gusto por el arte, y los adultos viendo a sus pequeños afanándose y disfrutando con los colores, o también observando ellos mismos los trabajos de artistas consolidados y veteranos trabajando o admirando obras ya realizadas, todo ello en un ambiente colorista y muy agradable para todos.

Por todo ello, es muy loable que la Diputación haya llegado a un acuerdo de colaboración con la Asociación de Artistas Alicantinos para llevar a cabo jornadas de pintura en los jardines de la Diputación, habiendo sido un gran éxito su primera jornada y que espero vaya en aumento conforme se vaya dando a conocer a los ciudadanos esta otra actividad abierta al pueblo de Alicante.

Espero que estas dos actividades se mantengan en el tiempo y sean un semillero de artistas o al menos promuevan la inquietud por el arte en muchos ciudadanos, que falta nos hace…

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de noviembre de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)





Valor y mercado del arte

9 10 2016

Todo aquello susceptible de venta está sujeto a la ley de la oferta y demanda del mercado.

A nivel local, Alicante, el mercado está prácticamente muerto o es puramente testimonial, y cada cual vende ocasionalmente a lo que puede, penosa situación para los artistas alicantinos.

Pero quiero analizar someramente el mercado internacional y de las grandes figuras híper cotizadas, tanto vivas como fallecidas. Todas están sujetas a los avatares y altibajos del mercado internacional del arte que, principalmente, se mueve en las grandes subastas de NuevaYork, Londres y Berlín, y en las grandes galerías multinacionales con grandes contactos, como la Gagosian.

Y como vivimos en el mundo de la comunicación y el star system y los mass media, los artistas que quieran permanecer en la cresta de la ola, tienen que ocuparse mucho más de llamar la atención del público (con asistencia a eventos de repercusión o protagonizándolos ellos mismos, con la dirección de sus hábiles dealers) que del tiempo que dedican a sus obras y a la elaboración de sus creaciones, perdiendo parte de su autonomía y pasando a depender bastante más de la heteronomía impuesta por el mercado y sus agentes influyentes.

Por añadidura, el gran mercado de estas grandes inversiones, la mayor parte de veces con carácter especulativo, está sujeto a la acción de grandes manipuladores de las cotizaciones, como pueden ser importantes galeristas, dealers (marchantes) o incluso artistas actuando en la sombra, todo este mercado del superlujo, es adquirido por personajes variopintos que adquieren firmas de gran fama, que por el mero hecho de poseerlas, se les supone un valor simbólico y un status de calidad, que la mayor parte de veces no es objetiva.

El que comenzó más vivamente a ocuparse de ser objeto de comentarios y ocuparse más del espectáculo mediático que de su obra fue Andy Warhol en los años sesenta.

Podemos sacar una conclusión del estado actual del arte: está desquiciado, manipulado, politizado y altamente prostituido, habiéndose perdido por el camino los valores genuinos de calidad intrínseca de la obra de los famosos, y han pasado a ser como marcas de objetos de lujo y de culto, como relojes, joyas, o valores refugio para especular. Y como punto final, los papanatas curadores aplaudiendo por doquier, con conceptos epistemológicos intoxicados por corrientes manipuladas.

Pedro Ortiz

(Editorial del mes de octubre de 2016 de la Asociación de Artistas Alicantinos)