En el reinado de lo banal

20 02 2020

Tras muchos años y algunas décadas de estudio de la pintura y de su práctica y enseñanza, y tras leer a personas muy importantes e intelectuales y filósofos de prestigio internacional, todos los cuales que han reflexionado sobre la belleza como perfección, la estética, la sensibilidad, lo sublime, lo genial, lo que gusta y encanta y cómo se llega a un juicio objetivo en la medida de lo posible, pues es inevitable la subjetividad. Casi todos llegan a una conclusión: que es imprescindible el entendimiento, y éste se adquiere inexcusablemente con la práctica y estudio de esa disciplina, en este caso de la pintura u otra de las artes plásticas, ya que sin esos conocimientos que da la práctica, al que enjuicia o valora siempre se le escaparán multitud de detalles, que al que domina plenamente las cuestiones técnicas no le pasaría.

Hay una muy buena observación de un gran filósofo y pensador, que con muy buen criterio considera que el juicio, para que sea más objetivo, debe estar ausente de heteronomía (concepto que se aplica a un ser que vive según reglas que le son impuestas, que se soportan contra la propia voluntad o con cierto grado de indiferencia). Todas estas consideraciones previas me sirven para cargar la responsabilidad de haber dado carta de naturaleza a tanta podredumbre en el arte desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días, donde cada vez con mayor asiduidad en ferias y galerías de arte de todo el mundo se nos están vendiendo, avaladas por el marketing, apoyado en supuestos entendidos, galeristas, críticos, licenciados en historia, curadores o comisarios varios, entre los cuales hay muchos diletantes intelectuales, con discursos que pocos entienden, verdaderas falacias y banalidades absurdas, pura basura y degradación artística.

Por eso, queridos amigos, no hay que aceptar al pie de la letra lo de todos estos individuos, que sólo persiguen ganar dinero y conseguir notoriedad, llegando a ser más importante el discurso de estos que las propias obras que tratan de defender, cosa esta que es cada vez más frecuente, intereses espurios por medio, y así mismo tampoco debemos aceptar como si hubiera sido escrito ex cátedra todo lo reflejado en los libros de historia del arte, pues se han cometido verdaderos desatinos e injusticias, según quien haya escrito la historia, hay artistas que se lo merecen y otros que a mi juicio ocupan un lugar inmerecido si somos rigurosos y con fuerte agravio comparativo con ausencias muy notables.

Y a todo este lamentable estado, del reinado de lo banal del antiarte y de la gran especulación, los principales culpables son aquellos que ponderaron lo imponderable, bien por interese espurios o por falta de entendimiento, y en ocasiones por ambas lacras del arte, unido a una intoxicación de gente muy prominente en el mundo del arte que se mueve sin escrúpulos y sin conocimiento, dando por buenas obras que son basura, que lo único que pretenden es epatar como sea… y si no se vende, pues se tira a la basura, que es donde deben estar como sitio natural gran cantidad de “realizaciones”.

En conclusión: hemos perdido los buenos valores de la sensibilidad por lo bello, por la calidad y por la estética, y el personal ha sido intoxicado de forma torticera, dándole carta de naturaleza al mal gusto.

Pedro Ortiz





La fotografía en las artes plásticas

20 02 2020

Es un hecho ya muy constatado, por los acontecimientos, así como en los distintos eventos artísticos de índole internacional, que la fotografía ya está considerada como una manifestación más de las artes plásticas, como la pintura o la escultura entre otras.

Y no es nada sencillo este modo de expresión. Requiere muchos conocimientos y muchísima práctica lograr fotos artísticas o de calidad destacable, ya que aunque todos podemos y realizamos instantáneas, eso no nos hace ser fotógrafos y mucho menos artistas fotógrafos.

Al igual que con la pintura, son muy variopintas las formas de expresión con la fotografía, a modo de ejemplo:

Jeff Wall conocido por sus bellas imágenes planificadas y escenificadas como si se trataran de un fotograma de una película, o de un documental, sin perder su aura artística. Pese a su negación a seguir la moda del arte conceptual, el minimalismo o la reapropiación, entre otros movimientos vanguardistas, se le ha considerado como uno de los padres del fotoconceptualismo, debido a la teatralización de sus imágenes pensadas compositivamente. Él da más importancia a la hermosura de la imagen y no tanto al mensaje conceptual.

El austriaco Arnaulf Rainer comenzó su obra más característica influenciado por la idea del automatismo surrealista (este movimiento pictórico apelaba a la supresión del control racional en la composición de la obra, dejando al artista libertad total para crear). Son famosos sus histriónicos autorretratos de fotomatón con tachones, garabatos y pinturas, que comenzó a finales de los 60, dándose ya una fusión de fotografía y pintura, tendencia que está actualmente muy en boga.

Jan Dibbets tiende al arte conceptual y efímero como el Land Art, una excusa para realizar la foto deseada, para él la fotografía es la obra de arte y no es la herramienta que sirve para documentar el trabajo efímero de sus performances, que se convierten en una intervención puramente visual, relegando así a la propia performance e intervención paisajista a mero instrumento para captar la imagen fotográfica ideal.

Luego hay gente que se especializa en un tema concreto, como aves, el mundo submarino o reporteros de guerra, que dan cuenta con imágenes de lo que ocurre en los más dispares lugares. Y que algunas de esas fotos se han hecho famosísimas.

En fin, que la fusión e introducción de la fotografía con el resto de las artes plásticas es un hecho incontestable y cada vez más extendido, pero que requiere, como la pintura, sentido, sensibilidad y muchos conocimientos y práctica, somos millones los que hacemos fotos y sin embargo, sólo una pequeña parte hacen fotos artísticas. Una instantánea de recuerdo de un momento o de un lugar bonito o de unas vacaciones, no tienen nada que ver con la foto creativa y original de un verdadero fotógrafo, que a veces requiere paciencia y conocimientos, otras estar en el lugar adecuado en el momento preciso, y tener la vista educada para saber

Para apreciar qué es digno de inmortalizar y ser una buena foto, a veces se requieren miles de fotos para seleccionar unas pocas, y en otras la sensibilidad desarrollada del fotógrafo para ofrecernos una visión original que nos haga reflexionar. Todo esto es mucho más difícil de lo que pueda parecer y nada tiene que ver con la manía compulsiva de los selfis.

Pedro Ortiz





Artivismo y la sensibilidad perdida

20 02 2020

La palabra artivismo es un acrónimo formado por la combinación de la palabra arte y activismo, expresar a través del arte aquello que no funcionaba bien, el arte como plataforma de denuncias e injusticias. Para ello no hacía falta ser artista, el arte se ponía al servicio de todos, se fusionaba con la vida (esa es la teoría).

Pero he querido aclarar ese movimiento, porque recientemente y en una muestra muy conocida a través de los medios, se han podido ver cosas aberrantes, como un plátano pegado a la pared con cinta americana y por el cual un idiota snob ha pagado más de 100.000 euros. Claro, que ha dado para muchas discusiones el caso. Esto lo encuadran ahora dentro del artivismo, y si hay que valorarlo, pues se puede decir que en cuanto tiene sus antecedentes en los ready made de Marcel Duchamps con su urinario, esto ya ni es original, ni tiene arte, ni sensibilidad hacía ninguna denuncia, y como arte conceptual, donde lo que vale es la idea, que no el objeto artístico, pues tampoco. Hablando claro: es una tomadura de pelo avalada por los comisarios depravados corruptores del arte y la sensibilidad con valores intrínsecos propios, es anti arte y degeneración, fruto de una sociedad inculta y degenerada que les va muy bien a los caraduras, para epatar y llamar la atención de gente ingenua sin formación, sin sentido ni sensibilidad.

Había en la misma muestra otras obras, como Blanco sobre blanco, otra imbecilidad nada original, que ya con el suprematismo de Malevich de su cuadros monocromos como el famoso cuadrado negro de 1915 y otros de similar factura, fueron pioneros hace más de un siglo de semejantes originalidades estúpidas, basadas en un discurso demagógico y retorcido. La negación del arte ya tiene más de cien años, también había el nada original cuadro rojo liso con cuatro cortes en el lienzo, otra reiteración de algo estúpido y ya visto, ni original ni artístico ni nada, pero cada vez hay más vivos para vender estas idioteces a más tontos ricos que no tienen ni idea de arte pero quieren pasar por muy modernos con un comportamiento snob y de estulticia en grado sumo.

Todo esto tuvo sus antecedentes en el Dadaísmo, el Suprematismo y el movimiento Fluxus, para el cual todo vale y cualquiera puede ser artista.

El que esto escribe también practica arte abstracto, pero amigos, pintar abstracción de calidad requiere una sensibilidad muy especial y una maduración en el tiempo. No todo vale, y distinguir en este estilo lo realmente artístico de lo mediocre y comercial. No está al alcance de todo el mundo y requiere muchos años de maduración y estudio, pero no hay que dejarse engañar por estos depravados, que corrompen la muy noble tarea de ejecutar arte con mayúsculas. Quizás esto sea reflejo de una sociedad cada vez más degradada con menos sensibilidad, conocimiento y cultura. Qué pena…

Pedro Ortiz





Motivos de alegría

20 02 2020

He oído decir en alguna ocasión que la pintura es una actividad de las más inútiles en el sentido práctico, y a esta aseveración u opinión tengo que decir que quien así piensa está muy equivocado y alejado de la realidad y de lo que la pintura significa e implica su práctica.

A modo de ejemplo, en la prehistoria, nuestros antepasados con sus pinturas rupestres ya nos dejaron huellas de su modus vivendi, y de sus rituales o costumbres. Más tarde en la Edad Media, cuando la mayoría de la gente era analfabeta, se daban a conocer la religión y otros hechos históricos a través de la pintura, que es un lenguaje universal. Posteriormente a través de las colecciones del clero y de los poderosos nobles nos va dejando constancia de personajes que dejaron su huella en la historia, por distintas causas, y en términos generales hasta que se inventa la fotografía, muchos artistas actuaron como cronistas de su época y principales acontecimientos (Goya es un magnífico ejemplo). Pero es mucho más. A través de la pintura y de cómo está ejecutada, se puede acercar uno a la personalidad del artista en cuestión, de su carácter o estado de ánimo. La pintura nos habla, nos envía mensajes, en ocasiones es pura poesía y otras lamento o grito de desesperación (El grito de Munch); tiene a veces un efecto relajante o terapéutico, al igual que la música, otra de las bellas artes (está comprobado que las vacas que oyen música, producen más leche), incluso a través del estudio pormenorizado de la pintura se han podido sacar conclusiones médicas de ciertas dolencias.

En fin, como con las otras arte, a saber, la escultura, la literatura, la música, la danza, la arquitectura y el cine; la pintura es muy útil, y nos habla de cultura y sensibilidad, cuanto más se den estas, mayor grado de avance y civilización en la sociedad en general. La vida es un privilegio, y si, por añadidura, hemos sido dotados con ciertos dones para practicar la pintura u otra especialidad artística, debemos congratularnos y estar muy contentos de poder practicar algo que requiere una sensibilidad especial y que, por desgracia, no todo el mundo posee. Entonces, a pesar de que la mayoría no alcance la gloria y las mieles del triunfo con mayúsculas, si te sirve para llenar tu espíritu, superarte y llegar a plasmar lo que deseas, eso ya es el mayor logro que puedes conseguir. Hay que pintar para uno, no para buscar la aprobación de los demás.

Alegrémonos pues de vivir el arte, de convivir en nuestra querida Asociación con verdaderos artistas y de poder charlar y enriquecernos artísticamente en un centro de arte sin parangón en la provincia de Alicante, por sus muchas actividades.

Quiero desde estas líneas desearos a todos que gocéis de salud, paz, amor y felicidad en estas próximas fiestas de Navidad. Que el Espíritu Santo os ilumine en vuestro camino. Felices fiestas.

Pedro Ortiz





Lo primordial en la obra de arte

20 02 2020

Mucha gente que se acerca a contemplar, admirar, enjuiciar y recrearse con la contemplación de distintas obras de arte, se encuentran con la dificultad, nada despreciable, de saber valorar bien lo que se presenta ante sus ojos, ya sea pintura en sus distintas modalidades, óleos, acuarelas, temperas, técnicas mixtas, o bien en fotografía (cada vez más en boga y con más posibilidades técnicas de transformación), y desde luego, en escultura y otras formas de expresión vanguardistas, como arte conceptual, instalaciones o performances, etc.

Pues bien, como el dibujo y la pintura, como otras manifestaciones plásticas, son un medio de comunicación y de expresión con el que el artista plástico desea comunicar algo y establecer un dialogo sordo con el espectador, independientemente del motivo que ha llevado al autor a realizar determinada obra (simplemente decorativo, que quede bonito, o trasmitir emociones más sutiles, como alegría, rabia, desesperación, o denuncia de hechos acaecidos o injusticias varias, o sentimientos intimistas, de poética plástica e incluso lenguaje metafísico, o incluso exaltación de algún hecho reseñable por su importancia histórico cultural, etc, existen muchos aspectos para valorar la obra que tenemos delante, como podría ser composición, equilibrio, luces, dibujo, perspectiva, cromatismo, armonía, belleza, dificultad de la ejecución y oficio necesario para llevarla a término de forma satisfactoria, etc, muchos parámetros de valoración como veis, pero por encima de todos, ya sea de la época que sea, y del estilo más clásico al más vanguardista, en cualquiera de sus modalidades plásticas, siempre estará la FUERZA EXPRESIVA, que independientemente de las inmaculadas realizaciones, realistas o hiperrealistas o de las heterodoxas imperfecciones, de otros estilos más vanguardistas, como postimpresionismo, expresionismo, dadaísmo, cubismo, surrealismo, futurismo, simbolismo, arte gestual, fluxus o cualquier otra forma, que sea una mezcla de varias de las anteriores, la capacidad de comunicación y motivar sentimientos de todo tipo , ya sea exaltación de algo bello o todo lo contrario, pero que nos hace reaccionar ante lo contemplado, aunque sea con rabia o con pena, o bien con sosiego, si sentimos algo es porque el artista ejecutor de dicha obra, ha conseguido conmovernos a través de la expresividad y fuerza de su realización y si además lo hace de forma original, estaremos ante una obra de arte. Por el contrario si tras una pausada contemplación, no nos trasmite nada o rechazo ante lo insostenible bajo cualquier punto, estamos ante la típica tomadura de pelo, que tanto abunda, apoyada por el marketing de sofisticados defraudadores, enemigos de la verdad y del arte auténtico.

Pedro Ortiz





Picasso: artista mitificado en exceso

20 02 2020

Si hiciéramos una valoración objetiva de las obras de Pablo Picasso, valorando el valor y mérito intrínseco artístico de las obras de este famosísimo y súper valorado pintor español, partiendo de la base de quitarle la firma y desconocer su origen, con seguridad que recibirían una muy diferente valoración. De hecho, a algunos imitadores de su estilo no se les hace el más mínimo caso y son más bien denostados. Esto no sólo le ocurre a Picasso, sino a otras celebridades de realizaciones millonarias en su valoración, pero muy controvertidas, ya en su momento algunos han tenido rasgos de sinceridad, como el pintor Francis Bacon, que en una entrevista confesó que el ochenta por ciento o más de su obra, él la hubiera destruido porque no la consideraba digna, pero que le pudieron las grandes sumas que le dieron por ellas los marchantes sin escrúpulos.

Pues bien, me parece interesante dar a a conocer las declaraciones que hizo Pablo Picasso a Curzio Malaparte en 1952.

“La masa ya no busca consuelo y exaltación en el arte, pero los refinados, ricos y desocupados, destiladores de quintaesencias, persiguen la novedad, la rareza, la originalidad y la extravagancia, lo escandaloso. Yo mismo desde el cubismo e incluso antes, he contentado a esos expertos y críticos dándoles todas las rarezas cambiantes que me pasaban por la cabeza, y cuando menos me entendían más me admiraban. Enseguida me hice famoso divirtiéndome con todos esos juegos, disparates, rompecabezas, jeroglíficos y arabescos. Y ya se sabe que para un pintor la fama significa ventas, ganancias y fortuna. Y hoy, como usted sabe, soy famosísimo y rico, pero cuando me quedo solo conmigo mismo NO TENGO EL VALOR DE CONSIDERARME UN ARTISTA, en el sentido magnífico y antiguo de la palabra. Giotto, Tiziano y Rembrandt sí que fueron grandes artistas, Yo sólo soy alguien que entretiene al público porque ha comprendido los tiempos en que vive y explota al máximo la imbecilidad, la vanidad y la codicia de sus contemporáneos”.

Y por si esto fuera poco, he leído palabras textuales de Picasso en un ensayo de gran prestigio, sobre las vanguardias del siglo XX de Mario de Michelli, diciendo que todas esas palabras y elucubraciones de los críticos, que escriben sobre sus obras, no son sino palabrería sin sentido que nada tienen que ver con la realidad. Dejando en evidencia a los críticos que van de sabios, cuyas reflexiones parecen, o eso se creen ellos. que son irrefutables.

Lo cual viene a corroborar que los mitos se forjan con la ambición, el mercantilismo sin escrúpulos. Picasso es un gran ejemplo, pero no el único y sus palabras, hoy son plenamente vigentes y aplicables a muchas celebridades, y es que hay mucho papanatismo y gente que no ama el arte y la belleza o el mérito de la expresividad, son diletantes a los que solamente les importa el dinero a unos y a otros los clientes la presunción de la ostentación y la posible especulación.

Con este comentario no entro a juzgar a Picasso, ni a quitarle el gran mérito de su listeza para convencer a la gente que movía los hilos del arte, que lo que hacía eran genialidades, para mi este es su gran mérito, haberse ganado el favor de la crítica y del público, que gran parte de este se deja llevar por lo que dijeron los grandes gurúes del arte en el momento que le toco vivir y me remito a sus declaraciones,

El cambió de estilo en infinidad de ocasiones y decía que los genios roban las ideas, el siguió las trayectorias de muchos, especialmente de Henry Matisse, y en el cubismo, donde muchos le consideran la estrella, otros críticos más profundos y objetivos, reconocen que la mayor y mejor expresión dentro del cubismo la alcanzó Juan Gris (le realizó un magnífico retrato cubista donde se le identifica perfectamente).

También se ha escrito que hizo cerámicas, y esto no es del todo cierto, pues un ceramista de verdad debe saber tornear, modelar y manejar esmaltes y temperaturas de forma muy afinada, y el simplemente se dedicaba a decorar cacharros de cerámica que ya estaban realizados o torneados y él les hacia sus dibujos o adornos para luego ser terminados, siendo cocidos por un ceramista.

Que vaya por delante mi respeto a él como artista y a los que les gusta su obra, pues para gustos los colores, pero para mí como amante del arte y estudioso del mismo, después de haber contemplado cientos de obras suyas de todas sus épocas no ha conseguido emocionarme y la única obra que me llama la atención es el Guernica, quizás más por su tamaño enorme, que por su interés artístico, por cierto es una obra totalmente politizada y desvirtuada en cuanto a la representación y el posterior título modificado por interese políticos.

En resumen, respetando gustos, para mí, fue una persona lista y ambiciosa, sin escrúpulos tanto en su vida artística como en su vida personal, que no es muy edificante; un vividor con suerte y mucha intuición para embaucar a la gente y convertirse en genio internacional.

Aunque esta es mi opinión personal, me consta que es compartida por muchísimas personas, y algunos no se atreven a confesarlo, pues criticar a un personaje de esta envergadura es políticamente muy incorrecto, pero amigos, cada uno es libre de tener su opinión. Picasso es lo que es, pero a mí no me cautiva ni lo considero uno de los artistas que me llegan al corazón, y en esto último coincido con él.

Por cierto, hay alguno que dice que estas declaraciones las pone en duda, porque les desmonta sus discursos, pero si hubieran sido falsas estas declaraciones, viviendo Picasso y conociendo su carácter ¿no creen que se hubiera apresurado a desmentirlas?

Pedro Ortiz





La riqueza y el espíritu de nuestra asociación

20 02 2020

Como me consta que, en mi anterior editorial del mes de mayo ha habido opiniones encontradas sobre lo expuesto en ella, tanto a favor como en contra, me gustaría hacer algunas puntualizaciones al respecto.

En primer lugar, yo no cité a ninguna persona en particular, ni tampoco a ninguna institución, sí a la realidad que está patente en muchas de las muestras que se ofrecen en ambas, mucho menos cité a nuestra querida Asociación de Artistas Alicantinos, a la cual deseo siempre lo mejor y para ello le dedico bastantes horas de trabajo desinteresado, exclusivamente por amor al arte, al cual me dedico como pintor, estudioso del arte, comentarista, editorialista y moderador y ponente de la Tertulia del Arte de los jueves.

Considero importante destacar cuál es el espíritu de nuestra Asociación.

Es una asociación que reúne a artistas plásticos de cualquier disciplina ya sea pintura, escultura, dibujo, pirograbado, grabados en distintas técnicas, etc, y esto sin distinción de sexo, raza o ideología, al igual que no exige ni una trayectoria consolidada en un amplio currículum, ni siquiera un nivel artístico determinado, es decir, se admite a cualquier persona, de cualquier edad y de cualquier nivel artístico, sólo con que tenga el prurito de amar el arte y de pertenecer a un colectivo de artistas, para participar de sus muy numerosos eventos y de relacionarse con los socios, con los cuales puede establecer lazos de amistad impagables, así como de perfeccionarse con los múltiples talleres que se imparten, y de otras actividades enriquecedoras culturalmente como la tertulia, conferencias varias, proyecciones, art-fusión, o recitales poéticos con rapsodas, todo ello en sana convivencia de socios muy experimentados y galardonados, como recientemente nuestro querido compañero Manuel Mas Calabuig, al cual se le ha concedido, por parte del Ateneo de Alicante, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, al cual felicito desde aquí convivencia con gente muy nueva e incluso principiantes, con el afán de su amor por el arte, aunque haya muy distintos niveles artísticos, la Asociación de Artistas Alicantinos a estos últimos los acoge con tanto cariño como a los veteranos experimentados, son sabia nueva y esperamos mucho de ellos, todos hemos podido ver, que algunos llegaron modestamente y con su esfuerzo y auto exigencia pudimos observar, grandes avances de calidad en sus ejecuciones artísticas y ponerse al nivel de los mejores, que es el sano deseo que les deseamos a todos, yo como miembro activo de esta Asociación, le deseo lo mejor a la Institución y a todos sus componentes, desde el más experimentado al más neófito.

Este es el espíritu de nuestra Asociación, democrática totalmente, sin prejuicios, muy participativa a todos los niveles y muy enriquecedora si uno se lo propone y participa de sus actividades.

Considero que desear superarse, no es criticar a nadie en particular, ya que esta es una labor que es constante o debería serlo en la vida de cualquier artista o cualquier amante del arte.

La Asociación es numerosa y por tanto es inevitable, el eclecticismo, las opiniones diversas, la controversia, que también enriquece y los muy distintos niveles en la ejecución de las obras, es el peaje de nuestro espíritu democrático y abierto a todos los amantes del arte.

Pero hay que mirar el lado positivo de todo esto y valorar los buenos momentos y satisfacciones que nos depara nuestra Asociación, (me atrevo a decir que una de las más enriquecedoras culturalmente de Alicante) y eso tiene un valor impagable, con lo cual a título personal, respeto a quien no esté de acuerdo conmigo y para nada tomo en consideración sus susceptibilidades.

Pedro Ortiz